El gluten es una Glicoproteína que se encuentra en los cereales de secano, que en muchas ocasiones no es metabolizada por el organismo generando múltiples trastornos gástricos, cutáneos e inmunológicos porque reduce la capacidad intestinal para absorber alimentos.

La enfermedad celíaca (EC) o celiaquía es un intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

El gluten contiene diferentes proteínas como las gliadinas, secalinas, hordeinas y otras que generan una atrofia severa de las vellosidades intestinales, con desestructuración severa de la propia pared intestinal, lo que provoca un defecto en la absorción de los nutrientes, vitaminas, sales minerales, oligoelementos, con una repercusión clínica en forma de múltiples alteraciones fisiológicas.

La CELIAQUÍA es una alteración que se manifiesta entre el 1 y el 5 % de la población dependiendo de su origen genético. En el 75 % de los casos no está bien diagnosticada.

Los síntomas de la enfermedad celiaca son numerosos y variados, y pueden cambiar considerablemente de una persona a otra. En los menores de dos años, por ejemplo, es habitual que estén irritables, que tengan náuseas, vómitos y diarreas, y que su peso y desarrollo físico sea menor del esperado para su edad. Los adultos, por el contrario, suelen presentar fatiga, molestias abdominales (dolor, distensión, meteorismo) y anemia.

Las manifestaciones más características de la enfermedad celíaca son:

  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Anemia
  • Deposiciones frecuentes, blandas, grasientas, pálidas y pestilentes
  • Dolor abdominal.
  • Hinchazón, gases, indigestión.
  • Cambio de carácter.
  • Dolores de huesos y articulaciones.
  • Calambres musculares.
  • Fatiga.
  • Depresión.
  • Úlceras bucales.
  • Vómitos y estreñimiento.
  • Menstruaciones irregulares.
  • Uñas frágiles, pérdida de cabello.

Los test genéticos permiten predecir esta anomalía con un 99 % de eficacia.