Publicado el 16 junio de 2015 a las 12:29 pm, por

El lunes 1 de Junio ha sido el día mundial de la leche, este alimento que durante tantos años ha sido considerado como uno de los más nutritivos y beneficiosos de la historia, comienza a generar una serie de detractores.

Este alimento es un alimento rico en vitaminas, nos aporta un alto porcentaje de proteínas con un bajo aporte en grasas (siendo de un máximo de un 5% para leches enteras) y además es el principal aporte de calcio y otros minerales al organismo.

La leche ha sido consumida por el hombre desde los comienzos de la ganadería sobre todo en aquellos países que tienen animales productores de leche. Genéticamente sabemos que tanto los animales como el hombre nacen con una enzima que se denomina lactasa y durante la vida esta enzima puede ir disminuyendo su eficacia e incluso dejar de formarse. Estos casos en los que no se genera lactasa o presenta una eficacia inferior a la normal es lo que causa que algunas personas sean intolerantes, es decir, que no son capaces de metabolizar correctamente la lactosa (proteína de la leche), generando un malestar.

Milk

Si esto fuera así al 100% ningún humano podría ser capaz de asimilar la leche en la etapa adulta, en cambio la intolerancia a la lactosa sólo se da en algunos casos. Esto es debido a que durante la vida del hombre en la tierra se han ido sucediendo modificaciones genéticas que le han permitido adaptarse al medio.

Es decir, en Europa zona considerada fría la ganadería impulsó el consumo de leche como alimento ya que durante los inviernos no se salía a cazar, esto hizo que nuestro organismo permitiera que la lactasa siguiera en funcionamiento en la edad adulta. Por otro lado, en el continente asiático predominaba la adoración a las vacas y por tanto que no se consumiera leche, no dándose en ellos esta mutación genética. Es por ello que en distintos estudios realizados se haya visto como las poblaciones caucásicas presentan estas mutaciones que les permiten digerir correctamente la lactosa, mientras que la asiática no la presenta.

Dicho esto queda claro que en principio la población caucásica no tendría problema en consumir leche, pero debemos tener en cuenta que podemos provenir de distintas poblaciones con distintas mutaciones y por tanto que no es una regla a seguir.

En Cres Genomic realizamos test genéticos que nos permiten conocer con un 99% de fiabilidad para conocer si presenta una mayor o menor predisposición a padecer intolerancia a la lactosa. Y conocer de este modo si es recomendable que eliminar los lácteos de la dieta o no.

Fuente: El diario Vasco