Tanto el sobrepeso como la obesidad son enfermedades crónicas tratables que se producen cuando existe un exceso de tejido adiposo o grasa en el cuerpo que puede ser perjudicial para la salud. Aunque hay muchas causas implicadas en la aparición de la obesidad, como los malos hábitos de alimentación y la falta de ejercicio físico, también existen factores genéticos y orgánicos que facilitan el desarrollo de esta enfermedad. De hecho, la influencia genética contribuye en un 33 % al peso del cuerpo, aunque esta influencia puede ser mayor o menor en una persona en particular.

Los expertos advierten de que la obesidad actúa como un agente que agrava a corto plazo otras patologías como:

  • La hipertensión.
  • La diabetes.
  • Ciertas complicaciones cardiovasculares como la cardiopatía isquémica.
  • Secuelas neurodegenerativas.
  • Algunos tipos de cánceres como los gastrointestinales.

Además, los pacientes obesos o con sobrepeso manifiestan siembre importantes alteraciones en su membrana intestinal, siendo la membrana intestinal la responsable del tránsito de los nutrientes a la sangre. También suelen presentar importantes desequilibrios homeostáticos que se manifiestan como alteraciones en el sistema inmunitario provocando múltiples alteraciones fisiológicas de origen inmunitario como las dermatitis, las artritis, alopecias y trastornos intestinales inespecíficos.

Los test nutrigenómicos son el último avance, con solidez científica que va a permitir realizar dietas específicas para cada individuo, porque según su carga genética se adaptarán los nutrientes que ellos necesitan, los que mejor les sientan y los que les mantienen con un peso adecuado.

Gracias a los test de genéticos basados en la nutrigenómica es posible conocer cómo interactúan determinados nutrientes y proteínas con el organismo y, en función de dichos estudios, se podrán elaborar tratamientos personalizados contra el sobrepeso. Así, se espera que la nutrigenómica, ciencia que estudia la interacción de los alimentos con el genoma, pueda ser la clave definitiva en la lucha contra la obesidad.

Factores que influyen en la obesidad

La saciedad es clave en el sobrepeso pues muchas personas con tendencia a la obesidad la sufren por alteraciones en los mecanismos hormonales que regulan el control del apetito. Esta sensación de hambre se ve afectada por la predisposición genética. Este factor es fundamental en la pérdida de peso y la recuperación de peso tras la dieta.

Otro aspecto fundamental es la capacidad para asimilar los alimentos. Es importante saber cómo se absorben, metabolizan y acumulan las grasas e hidratos para diagnosticar de manera adecuada el sobrepeso y la obesidad.

Cifras de la obesidad

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la obesidad se ha doblado en el mundo desde 1980. De hecho, en 2008 el 35% de las personas adultas de más de 20 años tenían sobrepeso, y el 11% eran obesas. Las cifras de obesidad infantil son aún más preocupantes ya que más de 42 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso en 2013.

Además, el sobrepeso y la obesidad son el sexto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen 3,4 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad.